Ian Gibson se pasa a la novela

Después de publicar biografías sobre los poetas más relevantes del panorama nacional como Federico García Lorca o RubénDarío, el hispanista y escritor Ian Gibson se embarca en una nueva aventura: la novela. Y es que, con “La berlina de Prim”, el autor pretende dar respuesta a uno de los mayores crímenes que todavía sigue sin resolverse, descubriendo las causas que envolvieron la muerte del general Prim en el Madrid de finales del siglo XIX.

La documentación o la búsqueda de datos han sido los ingredientes esenciales para que este libro viese la luz. Sin embargo, el escritor se ha topado con algunas anomalías como por ejemplo, que el sumario del asesinato, formado por un total de 80 tomos, “está medio destrozado, lleno de humedad, e incluso ha desaparecido el primer tomo”, señala el autor IanGibson

La berlina de Prim” llega a las librerías dos años antes de celebrarse el bicentenario del nacimiento de Juan Prim i Prats, uno de los militares y políticos progresistas que llegó a ser Presidente del Consejo de Ministros de España a finales del XIX. Una serie de actos, exposiciones y actividades relacionadas con el general conmemorarán este aniversario.  Con “La berlina de Prim”, Gibson pretende reconstruir escenas e inventar diálogos para llegar a resolver uno de los grandes misterios.


Ian Gibson indaga en los interrogantes de la historia


El escritor Ian Gibson ha dejado de lado, por un tiempo, la biografía  de Luis Buñuel en la que estaba inmerso para centrarse de lleno en esta nueva aventura. En “Laberlina de Prim”, el hispanista Ian Gibson toma como hilo conductor al personaje Patrick Boyd, un periodista que llega a España con la intención de resolver un misterio: el asesinato de Prim, cometido hace tres años.

“Yo no sé quien lo mató, fue un crimen que no interesaba investigar, la mayoría de los implicados huyeron del país o desaparecieron en extrañas circunstancias”, comenta el autor aludiendo a uno de los acontecimientos que hicieron cambiar el rumbo de la España del siglo XIX.