Las letras estadounidenses unidas en un museo

Estados Unidos es cuna de escritores de talla internacional: William Faulkner, Ernest Hemingway o George R. R. Martin son solo algunos de estos escritores que predican las letras estadounidenses por todo el mundo. Sin embargo, al otro lado del Atlántico todavía no cuentan con una sala de la literatura, un lugar donde la gente pueda disfrutar de las obras de los mejores escritores de todos los tiempos. Por esta razón, la Fundación del Museo de Escritores Americanos trabaja desde hace dos años para sacar adelante un museo nacional que probablemente verá la luz en 2015.

Desde que el proyecto comenzara en 2010, se han logrado muchos avances. Entre ellos se encuentra la elección de la ciudad que probablemente albergará esta contribución cultural de los literatos americanos: Chicago, la tercera población más grande del territorio norteamericano. “El museo completará la rica oferta cultural de la ciudad, además de contribuir a su vitalidad”, destaca el alcalde de Chicago, Rahm Emanuel. De esta manera, la ciudad de los vientos completa así una gran oferta cultural después de poseer museos de música, educación, salud o deporte.

Si la iniciativa sigue adelante, Chicago se convertirá en el epicentro de la cultura, un epicentro que traerá consigo una gran afluencia de visitantes. Autores tan prestigiosos como Edgar Alan Poe, Stephen King, Truman Capote o Emily Dickinson seguro que tendrán un hueco en sus paredes. El Museo de Escritores Americanos, un lugar en el que tanto los mayores como los más pequeños de la casa puedan disfrutar del arte que desprendan las plumas norteamericanas.

Malcolm O’Hagan, artífice de la idea


Con el objetivo de explorar la influencia que las letras han tenido en la historia de los Estados Unidos, Malcolm O’Hagan propuso la idea de crear un museo de la literatura, un lugar donde las personas pudieran conocer todos aquellos documentos que forman parte de su cultura. Sin embargo, este proyecto es lento y tendremos que esperar a que abra sus puertas en 2015.

El ingeniero O’Hagan, amante de las letras, tenía en mente el Museo de Escritores de Dublín, un centro cultural en el que la capital irlandesa conmemora la contribución a la cultura de escritores como James Joyce u Oscar Wilde, entre otros. 


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