Fráncfort, capital mundial de la literatura

Fuente: librosylugares.com
La ciudad de Fráncfort se convertirá, a partir de mañana, en el principal punto de referencia de la literatura a nivel mundial. Durante estos días, la localidad alemana acoge su particular Feria del Libro, un acontecimiento que reúne a numerosos editores para buscar soluciones a uno de los temas más debatidos de los últimos años: las consecuencias que la revolución digital puede tener en el mundo editorial.

Aunque la solución parece sencilla, las opiniones que envuelven a este interesante debate literario son dispares y es que, mientras unos consideran que constituye una gran oportunidad para ayudar a crecer al sector, otros, sostienen que los mayores perjudicados por los avances tecnológicos serían las pequeñas librerías. Además, “con la digitalización surge el reto de redefinir la legislación con respecto a los derechos de autor”, afirma el director de la Feria, Jürgen Boos.

El recinto, que en esta edición contará con la participación de Nueva Zelanda como país invitado, mantiene la esperanza de seguir con su alto nivel internacional a pesar de la crisis económica que está azotando a una gran cantidad de países de la zona euro. Los asistentes podrán disfrutar de cerca de 7000 expositores llegados de 200 países, convirtiendo a Fráncfort en la ciudad de las letras por excelencia.

Sin embargo, el público también podrá observar como algunos consorcios, con Nintendo o Sony, han desarrollado productos que logran la unión entre el libro de papel, el mundo digital y el universo de la “Play Station”.

Lecturas en pantalla, el futuro más inmediato


Los lectores de los Estados Unidos tienen una idea muy clara: la lectura en pantalla forma parte del futuro. Sin embargo, en Europa esta idea todavía no dispone de un gran apoyo, razón por la cual el debate ‘¿papel o pantalla?’ sigue siendo uno de los más sonados en las Ferias de Libro. Y es que, mientras al otro lado del charco la cuota de mercado del libro digital representa un 60%, en este continente solo alcanza un 2%.

Sin duda, una diferencia abrumadora. Pero, quizás la disparidad entre ambos se deba a que, mientras los estadounidenses ven el libro como un bien de consumo, muchos europeos lo siguen viendo como un bien cultural.  

Los lectores deben reaccionar ante el nuevo mundo, un mundo que, poco a poco, está transformando tanto los hábitos de escritura como los de lectura. Sin duda, el debate está abierto: el libro impreso frente a las nuevas tecnologías


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