La literatura hispánica conquista China

Fuente: vacacionchina.com
La literatura en español poco a poco está cobrando protagonismo en China. Escritores como Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti o Gabriel Mistral están irrumpiendo con fuerza en el país asiático, tanto que numerosos lectores ya se han enganchado a las páginas de sus libros más emblemáticos. Sin embargo, el “boom” llegó con “Cien años de soledad”, del autor colombiano Gabriel García Márquez. En apenas seis meses, más de un millón de ejemplares fueron vendidos en el país asiático gracias al realismo mágico desprendido por el escritor.

En la actualidad, gran parte de los autores más importantes del mundo cuentan con algunas de sus obras traducidas al chino. De esta manera queda reflejado que China juega un papel muy importante en el sector literario. Cuanta más lectura, más conocimiento tendrán de nuestra literatura y es que los amantes de los libros “sabrán que la literatura en español no se limita a ser meras imaginaciones extravagantes, puesto que tiene de todo”, sostiene el hispanista, traductor y catedrático Zhang Weijie.

Sin embargo, el interés que muestran los chinos por la literatura occidental no es un hecho novedoso. Durante la década de los años sesenta, los lectores asiáticos, interesados por las líneas que desprendían los escritores hispanos, decidieron conocer de cerca las obras que habían sido grandes éxitos tanto en España como en Latinoamérica. Pero, ¿cuál es la diferencia con la actualidad? Antes los chinos solo podían hacerse con los ejemplares de forma ilegal.

La literatura de habla hispana ha comenzado a conquistar China. Sin embargo, a pesar de que las letras orientales abarcan una asombrosa variedad de géneros, todavía no se han ganado un hueco en nuestra cultura. Lo que sí está claro es que los chinos admiran y se asombran de las palabras surgidas de las plumas hispanas.

La literatura mexicana, un referente


México ha sido cuna de grandes escritores: Carlos Fuentes, Octavio Paz o Juan Rulfo son solo algunos de los ejemplos. Los lectores orientales pronto quedaron anonadados de la magia que desprendían las letras mexicanas principalmente por “el compromiso social, el sentido del humor o su amplia visión”, afirma Weijie.

Otra de las curiosidades que llegan desde la otra parte del mundo es que China “tomaba la literatura en castellano como un conjunto sin prestar atención a la diferencia entre España e Hispanoamérica”, señala la profesora Yu Shiyang.


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