Los finales alternativos de los clásicos

La literatura ha traído consigo grandes clásicos. Los finales de muchos de esos libros han causado un gran impacto entre los lectores, haciéndoles reír o incluso, llorar. Sin embargo, en numerosas ocasiones, los escritores se guardaban un as en la manga, un final alternativo que podría haber cambiado la idea de los grandes clásicos. Libros como “Drácula” o “El libro de la selva” están marcados con la etiqueta de favoritos por millones de lectores pero quizás estos no saben que su final podría haber sido diferente.

1. Drácula”. La novela de terror que ensalzó al escritor irlandés Bram Stoker no terminaba con la muerte de Drácula. Originalmente, la protagonista, Mina Harker, dejaba a su prometido Jonathan y se entregaba voluntariamente al monstruo para que la convirtiera en vampira. Con ello, conseguiría pasar junto a Drácula, toda la eternidad.

Sin embargo, el editor Stoker no dio el visto bueno a este final al considerar que se trataba de un desenlace macabro, teniendo en cuenta el contexto de sociedad puritana en la que estaba prevista su publicación.

2.El libro de la selva” es otro de las obras que pertenecen a esta sección. La novela que el escritor Rudyard Kipling redactó en 1864, en un primer momento, no tenía un final feliz puesto que Mowgli era asesinado por el tigre Shere Khan. Con este desenlace, el autor indio quería transmitir a la sociedad que la jungla era un lugar donde el ser humano siempre acabaría devorado.

Sin embargo, la editorial no quedó satisfecha con esta idea, razón por la cual Kipling tuvo que ingeniárselas para buscar un nuevo enfoque a su obra: el protagonista logra acabar con el sangriento animal haciendo que lo aplaste una manada de bueyes.

3. En el primer manuscrito de “La isla del tesoro”, del escritor Robert Louis Stevenson, los exploradores descubrían que no existía ningún tesoro enterrado en la isla. Quizás, hubiera sido el final más adecuado puesto que no aparecen registros históricos que demuestren la existencia de ningún tesoro y menos, si este está señalado con una X en un mapa. Este fue un recurso inventado por grandes literatos como Edgar Allan Poe o el propio Stevenson.

4.Pinocho” es otra de las novelas que podría haber tenido un final diferente. El escritor Carlo Collidi tenía previsto acabar su obra en el capítulo 15 con un cruel desenlace. En él, el pequeño sería ahorcado por el zorro y el gato como castigo de sus ambiciones. Las notas del autor recogían que Pinocho “no tuvo fuerzas para decir nada más. Cerró los ojos, abrió la boca, estiró las piernas y, dando una gran sacudida, se quedó tieso”. Sin duda, un final absolutamente macabro.  

A pesar de las mejoras que introdujo a la obra, “Pinocho” continuó siendo objeto de críticas y censuras puesto que presentaba a un niño mentiroso y travieso. De hecho, en Estados Unidos se difundió una nueva edición que trataba el tema de una manera más moderada.

5. En la novela “El rey Lear”, que el escritor británico William Shakespeare compuso en 1605, todos los personajes tenían un fatal desenlace: la muerte. Por este motivo, el editor Samuel Johnson quiso modificar este final, hecho que provocó que buscase a alguien para que la reescribiese la historia. En ella, debería suprimirse los pasajes más cruentos. La nueva versión de “El rey Lear” tuvo un rotundo éxito, tanto que la versión original de Shakespeare no volvió a representarse hasta mediados del siglo XIX.  


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